

Hoy, junto a nuestras Cesarine Valentina y Valeria desde Roma, aprenderemos a preparar uno de los grandes clásicos de la repostería casera italiana, apreciado por su versatilidad y por su sabor a familia y recuerdos: la tarta de albaricoques. La crostata es uno de esos postres atemporales que atraviesan generaciones, cuya receta se transmite con el tiempo. Cada familia tiene su versión, con pequeñas variaciones que reflejan las tradiciones locales o simplemente los gustos personales.
Valeria nos cuenta: «Nuestra tarta con compota de albaricoques es un legado culinario transmitido durante generaciones en mi familia. El aroma que se extiende por la cocina mientras se hornea evoca momentos de alegría y de compartir en familia».
Con la llegada del buen tiempo, los albaricoques maduros y jugosos llenan los mercados de color, llevando consigo toda la alegría del verano con su sabor dulce. No hay mejor momento para preparar una tarta casera: un postre sencillo y perfecto para cualquier ocasión, desde el desayuno hasta la merienda.
Siguiendo esta receta, tendrás la oportunidad de recrear en casa una crostata como la que se transmite en la familia de Valentina y Valeria, con una masa quebrada friable y mantecosa y una deliciosa compota de albaricoques, hecha con fruta de temporada y ese toque casero que marca la diferencia.

Tarta con compota de albaricoques y cardamomo
Con el verano, redescubre el placer de una tarta de albaricoques casera con la receta de nuestras Cesarine
Ingredientes
- Cantidades para un molde de 24 cm
Para la masa quebrada:- 150 g de azúcar glas
- 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 yemas y 1 huevo a temperatura ambiente
- 300 g de harina (para repostería)
Para la compota de albaricoques:- 500 g de albaricoques muy maduros
- 100 g de azúcar
Procedimiento
Para la masa quebrada:
- Mezcla el azúcar con la mantequilla hasta obtener una crema.
- Añade los huevos y, por último, incorpora la harina tamizada.
- Deja reposar en el frigorífico toda la noche.
Para la compota de albaricoques:
- Lava los albaricoques, quítales el hueso y córtalos en trozos grandes.
- En una sartén caliente, añade el azúcar y, tras unos segundos, incorpora los albaricoques junto con las semillas de cardamomo ligeramente machacadas.
- Cocina a fuego alto durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Deja enfriar completamente.
Montaje y cocción:
- Extiende la masa en un molde.
- Cubre de forma uniforme con la compota de albaricoques.
- Con la masa restante, forma tiras y colócalas encima.
- Hornea a 175°C en la parte baja del horno durante unos 45 minutos, hasta que esté dorada.
- Una vez fría, espolvorea con azúcar glas.