

Hoy, junto a la Cesarina Sonia de Montecarlo, en la provincia de Lucca, les proponemos un plato de la tradición campesina, aquella que se transmite sin recetas escritas y que se perfecciona bocado tras bocado: los gnudi a la pomarola.
El nombre lo dice todo. Los gnudi están “desnudos” porque están despojados de la pasta que normalmente los envolvería. Lo que queda es el alma del relleno, hecho con ricotta de oveja, Parmigiano curado y hierbas silvestres. Y son precisamente las hierbas del campo que el territorio ofrece según la estación las que marcan la diferencia, porque su nota silvestre y ligeramente amarga da al plato un sabor inconfundible y característico.
Para completar el plato, la pomarola. No hay nada mejor que una buena salsa de tomate casera, cocinada lentamente, para condimentar los gnudi sin cubrir su delicado sabor. Si no saben cómo preparar la salsa de tomate, no hay problema: en este artículo encontrarán todas las indicaciones para preparar una salsa de tomate perfecta.

Gnudi a la pomarola
Los “ñoquis desnudos” de la tradición campesina toscana con suave ricotta y el aroma de las hierbas silvestres
Ingredientes
- 500 g de hierbas silvestres (hervidas y bien escurridas)
- 800 g de ricotta fresca de oveja
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 5 cucharadas de Parmigiano Reggiano rallado (opcional, para un toque extra cremoso)
Procedimiento
- Pique finamente las hierbas silvestres con un cuchillo y colóquelas en un bol grande.
- Añada la ricotta, la sal, la pimienta y las 5 cucharadas de Parmigiano rallado.
- Mezcle bien: si la mezcla queda demasiado blanda, añada 3–4 cucharadas de harina.
- Forme bolitas del tamaño de una nuez con las manos ligeramente enharinadas.
- Lleve a ebullición una olla con agua salada y cueza los gnudi: en cuanto suban a la superficie, retírelos con una espumadera.
- Condiméntelos delicadamente con salsa de tomate caliente y algunas hojas de albahaca fresca.
- Sirva con una última lluvia de Parmigiano Reggiano.