

Hoy es 14 de febrero, el día dedicado al amor en todas sus formas. San Valentín es el momento perfecto para desacelerar, encender una vela y dejar que sean los pequeños gestos los que hablen. Preparar un dulce para quien amas es una de las formas más sinceras de convertir los sentimientos en algo concreto y delicioso.
Para ayudarnos a elegir el dulce, los Cesarini Fabiana y Andrea de Asti nos revelan la receta del postre perfecto para la ocasión: el Antico Mun, en su versión revisada.
Los orígenes del Antico Mun
Se trata de un postre de la tradición gastronómica rural piemontesa, típico del pueblo de Mongardino. El nombre «mun» se refiere al término «ladrillo», para indicar su forma compacta y por capas, característica de este plato. Poco conocido a nivel nacional, el Antico Mun ocupa sin embargo un lugar importante en la identidad cultural y culinaria del Piemonte.
Es un postre «pobre», no en cuanto a calidad, sino porque originalmente se preparaba con ingredientes fáciles de encontrar en las casas de campo y pensado para ser nutritivo.
Hoy representa un equilibrio perfecto entre tradición y compartir, cualidades que lo hacen ideal para cerrar una cena romántica con un postre que cuenta una historia y deleita el paladar.

Antico Mun
Un postre rústico, símbolo de la tradición de Mongardino, la elección ideal para cerrar dulcemente una cena romántica
Ingredientes
- 200 g de mantequilla
- 120 g de azúcar
- 2 tazas de café
- 50 g de cacao amargo
- 350 g de novellini
- Ron al gusto
Procedimiento
- Bate la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar durante al menos 15 minutos, hasta obtener una crema blanca y esponjosa.
- Divide la crema en dos partes iguales: añade el cacao a la mitad para crear la crema oscura.
- Toma un recipiente rectangular y comienza a componer el postre.
- Haz una primera capa de novellini rápidamente sumergidos en café.
- Añade una capa de crema blanca, luego novellini y crema oscura.
- Continúa alternando novellini y crema oscura hasta formar 6-7 capas, como un ladrillo.
- Traslada el postre al refrigerador y déjalo reposar 3-4 horas antes de servir.
San Valentín: una historia de amor a través de los siglos
A lo largo de los siglos, la fiesta de San Valentín ha adquirido el significado que conocemos hoy, pero sus orígenes se remontan a un pasado mucho más antiguo. La celebración del 14 de febrero reemplazó los días de las Lupercalia: antiguos ritos paganos ligados a la fertilidad, caracterizados por celebraciones consideradas excesivas y desenfrenadas. Por esta razón, la Iglesia decidió prohibirlos y reemplazarlos por una fiesta más sobria y casta, dedicada al amor cristiano. La fecha elegida, el 14 de febrero, coincide con el día del martirio de San Valentín.
Sobre la figura de San Valentín no hay certezas: a lo largo del tiempo se han asociado dos o tres figuras diferentes, pero la considerada más fiable es San Valentín de Terni, obispo martirizado en Roma en el siglo III d.C. A él se le atribuye el título de patrón de los enamorados. Según la tradición, el emperador Claudio II había prohibido el matrimonio a los soldados, convencido de que el amor los hacía menos eficaces y menos eficientes en batalla. San Valentín, sin embargo, continuó celebrando matrimonios en secreto, desafiando la prohibición imperial: por ello fue condenado a muerte, y su ejecución tuvo lugar precisamente el 14 de febrero. Con el tiempo, su figura se ha convertido en símbolo del amor romántico.
Hoy, en muchos países del mundo, el día de San Valentín se celebra con el intercambio de flores, tarjetas y bombones entre parejas de enamorados. ¿Pero por qué no añadir un toque de creatividad? ¿Qué mejor ocasión para preparar un dulce casero para compartir con tu pareja al final de una cena romántica?

