

Agua, harina de castaña y frutos secos, pocos ingredientes para crear un plato, al límite entre dulce y salado, que te tomará de la mano y te acompañará durante estos días cada vez más cortos.
Nuestro Cesarino Andrea de Lucca ha compartido con nosotros su receta para preparar este delicioso postre. Un postre sencillo con los aromas del bosque y el carácter rústico de la tradición campesina: aquí está la receta del castagnaccio.

La receta del castagnaccio
Una perfecta combinación entre dulce y salado, lista por su sabor genuino, con una simplicidad siempre vigente
Ingredientes
- Para un castagnaccio de 24 cm de diámetro
300 g de harina de castaña de la Garfagnana- 350-400 ml de agua
- 6 g de sal
- 40 g de piñones
- 40 g de nueces
- Aceite al gusto
- Romero
- Ralladura de naranja
Procedimiento
- Tamiza la harina de castaña y añade el agua poco a poco, mezclando siempre con un batidor de mano.
- Agrega todos los ingredientes (solo las hojas del romero), reservando una parte para la decoración.
- Engrasa un molde de 24 cm de diámetro y vierte la mezcla, decora con los ingredientes reservados y termina con un chorrito de aceite.
- Hornea en horno estático a 190 grados durante unos 40 minutos, hasta que se forme una costra con grietas en la superficie.

Del corazón del bosque a la mesa
La receta del castagnaccio tiene su origen en la zona de los Apeninos, en la frontera entre Toscana, Lacio, Emilia-Romaña y Liguria. El humanista Ortensio Landi, a finales del siglo XVI, recoge la receta del castagnaccio en su obra “Commentario delle più notabili et mostruose cose d’Italia e di altri luoghi”, atribuyéndola a Pilade da Lucca, descrito como “el primero en hacer castagnacci y de esto da elogio”.

Como toda receta tradicional, adapta sus ingredientes según la región: en Piamonte se prepara un castagnaccio más alto y suave, con una masa enriquecida con manzanas renette, leche y miel. Otra versión piamontesa incluye la adición de amaretti desmenuzados y también manzanas.
En Liguria, entre los ingredientes también aparecen semillas de hinojo, que aportan un sabor y aroma muy particulares. Más al sur de Italia, se encuentra otra versión del castagnaccio, personalizada con ingredientes de la tradición local, como cidra confitada y trocitos de almendra (Campania); ralladura de naranja y vino cocido para remojar las pasas (Calabria); leche y nueces (Umbría); y cacao, huevos, leche y levadura en Apulia, donde este dulce se asemeja más a un pastel clásico, alto y esponjoso.

Nacido como plato humilde, con el paso de los siglos la receta se ha formalizado, alcanzando el aspecto y los ingredientes que conocemos hoy, con sus distintas excepciones. Hoy el castagnaccio es un PAT (Producto Agroalimentario Tradicional) del centro de Italia que satisface los gustos y necesidades alimentarias de todos, siendo, en la mayoría de sus variantes, un dulce sin derivados animales.