

El Pan co’ Santi es un dulce de la tradición toscana, en particular de la zona de Siena, que se prepara normalmente para el Día de Todos los Santos o para la Conmemoración de los Difuntos y se disfruta acompañado de una copa de Vin Santo. Sus orígenes no son del todo ciertos, pero se cree que nació alrededor de 1800.
Su nombre significa “pan de los santos” y podría hacer referencia a los ingredientes presentes en la masa: nueces, pimienta y pasas. Precisamente por la riqueza de sus ingredientes, en el pasado esta preparación se consideraba una comida completa, mientras que hoy se incluye plenamente entre los dulces de pastelería. Su forma recuerda a una hogaza de pan, con un exterior crujiente y un interior muy esponjoso.

La receta está estrechamente vinculada a la tradición popular y cada familia tiene su propia variante, a menudo transmitida de generación en generación. Hoy os presentamos la versión de nuestra Cesarina Anna de San Quirico d’Orcia, que nos enseña cómo prepararlo.

Pan co' Santi
Antiguamente considerado una comida completa, hoy es una auténtica delicia de horno que encierra los aromas y sabores de la tradición campesina
Ingredientes
- Para la primera masa (poolish):
- 200 g de harina fuerte
- 200 g de agua
- 1 g de levadura fresca
Para la segunda masa:- 250 g de pasas
- 100 g de aceite de oliva virgen extra
- 300 g de nueces, peladas
- 50 g de azúcar
- 50 g de agua templada
- 5 g de levadura fresca
- 600 g de harina 0
- 150 ml de vino tinto
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta
- 1 yema de huevo para pincelar
Procedimiento
- La noche anterior disolved la levadura en el agua y mezcladla con la harina. Obtendréis una mezcla lisa y bastante líquida.
- Cubridla con film transparente y dejadla reposar durante 10 a 12 horas.
- Al día siguiente poned las pasas en remojo en un cuenco con agua.
- Calentad el aceite de oliva virgen extra en una sartén y añadid las nueces troceadas, las pasas escurridas y el azúcar.
- Dejad que se impregne de sabor unos minutos, luego retirad del fuego y dejad enfriar.
- Añadid a la primera masa fermentada la harina, el resto de la levadura disuelta en agua templada y el aceite con las nueces y las pasas.
- Empezad a amasar en el bol de una amasadora a velocidad baja y añadid poco a poco el vino, hasta que esté todo bien incorporado y la masa quede lisa al tacto y se despegue bien de las manos.
- Añadid al final la sal y la pimienta y amasad durante un minuto, luego volcád la masa sobre una superficie untada con aceite, formad una bola y dejadla levar durante unas 2 horas, hasta que doble su volumen.
- Cuando haya doblado, amasadla de nuevo y formad dos piezas: hacedles un corte en cruz y dejadlas levar otra vez hasta que vuelvan a doblar su volumen.
- En este punto pinceladlas con la yema de huevo y horneadlas en horno precalentado a 180 °C durante unos cincuenta minutos.
- Dejadlas enfriar bien y esperad al menos un día antes de consumirlas.
- Se conservan envueltas en un paño o en una bolsa de papel para pan.