

Hoy les proponemos la receta de la Cesarina Rosa Maria de Palermo: las Sfinci de San José, una verdadera joya de la repostería casera, fáciles de preparar y perfectas para transformar un día festivo en un momento dulce e inolvidable.
«Un postre sencillo pero lleno de cariño y tradición, símbolo del Día del Padre en Palermo y de momentos para compartir en familia».
Las Sfinci de San José son dulces fritos de forma irregular y rústica, típicos de la tradición palermitana. De aspecto sencillo pero increíblemente apetecibles, están ligeramente doradas y crujientes por fuera, mientras que por dentro son suaves, ligeras y casi esponjosas. Tradicionalmente se rellenan con una delicada crema dulce de ricotta, que realza su suavidad.
¿El secreto de su exquisitez? La masa, tierna y aireada, durante la fritura lenta se hincha gradualmente, aumentando de volumen y dando lugar a una textura única: no crujiente como un buñuelo, sino delicada.
El nombre de este dulce revela la presencia árabe en la isla hace muchos siglos. El término «Sfinci» deriva de la palabra árabe «isfanǧ», que significa «esponja», el término más adecuado para expresar la suavidad de este postre. Entre 827 y 1091, la isla fue dominada por los árabes, quienes introdujeron cultura, técnicas agrícolas, alimentación y lengua. Este largo periodo dejó una huella duradera: muchas palabras sicilianas, los métodos de cultivo de frutas y especias y algunos platos típicos tienen raíces árabes.

Sfinci de San José
Un postre crujiente por fuera y suavísimo por dentro, relleno de una crema irresistible que conquista desde el primer bocado
Ingredientes
- Para la masa:
- 250 ml de agua
- 2 g de sal
- 200 g de harina 00
- 5 huevos (250 g)
- 65 g de manteca de cerdo
Para la crema de ricotta:- 1 kg de ricotta de oveja
- 400 g de azúcar granulada
- 60 g de pepitas de chocolate negro
Para decorar y freír:- 20 cerezas confitadas
- 20 pieles de naranja confitadas
- 1 l de aceite de cacahuete o manteca de cerdo
- Azúcar glas, c/n
Procedimiento
- Prepare la crema de ricotta mezclando la ricotta con el azúcar en una batidora planetaria y añada después las pepitas de chocolate. Guárdela en el frigorífico.
- Vierta el agua, la manteca de cerdo y la sal en un cazo y, cuando rompa a hervir, agregue toda la harina de una sola vez.
- Remueva con una cuchara de madera hasta que la masa se despegue de las paredes y cocine durante 3–4 minutos.
- Deje enfriar y añada los huevos uno a uno hasta obtener una masa homogénea.
- Caliente el aceite de cacahuete hasta 160 grados y, a continuación, incorpore la masa a cucharadas (no más de 3 o 4 cada vez), dándoles la vuelta con frecuencia hasta que se abran y estén bien cocidas también por dentro.
- Escúrralas y colóquelas sobre papel absorbente.
- Córtelas por la mitad, rellénelas con la crema de ricotta y decore con las cerezas y las pieles de naranja confitadas.
- Por último, espolvoree con azúcar glas.