

El 11 de diciembre se celebra el Día Internacional de la Montaña, una conmemoración instituida por las Naciones Unidas con el objetivo de destacar la variedad y riqueza de las culturas de montaña y aumentar la conciencia sobre la importancia de estos territorios para el bienestar del planeta y de las personas.
Las poblaciones de montaña poseen tradiciones y prácticas culturales únicas y valiosas… ¡y por supuesto también en lo que respecta a la cocina!

Las montañas contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional: por un lado, proporcionan tierras para cultivos, pastos para el ganado, cursos de agua para la pesca y productos forestales no maderables como bayas, setas y miel; por otro, desempeñan un papel clave para garantizar la seguridad alimentaria de las familias y comunidades locales. Pensemos en la agricultura de montaña, que durante siglos ha sido un modelo de desarrollo sostenible y es intrínsecamente “verde” gracias a la producción a pequeña escala,
que permite una huella ambiental con bajas emisiones de carbono. Una curiosidad: de las 20 especies vegetales que suministran el 80 % de los alimentos mundiales, 6 – maíz, patatas, cebada, sorgo, tomates y manzanas – nacieron precisamente en la montaña. Sin estos productos no existirían los spätzle, los canederli, la sopa de cebada y, sobre todo, el strudel.
Como Comunidad Slow Food, Cesarine cree firmemente en la importancia de adoptar prácticas culinarias “buenas, limpias y justas”, como establece el manifiesto al que nos hemos adherido con orgullo.

La receta del Strudel
Si hay un plato que en la imaginación de todos es sinónimo de montaña, ese es el strudel. Típico del Trentino, pero originario de Turquía, este dulce de manzana envuelve con los aromas de las especias y calienta el alma en los fríos días de invierno. Hagámoslo en casa con la receta de nuestra Cesarina Gerti de Merano.

Strudel de manzana
El delicioso rollo relleno de manzana y con un envolvente aroma especiado
Ingredientes
- Para la masa quebrada:
- Cantidad para 2 strudels
125 g de azúcar
250 g de mantequilla
1 sobre de azúcar vainillado
375 g de harina de trigo
¾ sobre de levadura en polvo
1 huevo
1 yema de huevo
Un poco de leche
Para el relleno:- 600 g de manzanas (Golden Delicious)
30 g de pan rallado
90 g de azúcar
2 cucharadas de ron
1 sobre de azúcar vainillado
½ cucharadita de canela
1 pizca de ralladura de limón
1 huevo para pincelar
Procedimiento
Para la masa:
- Dejar que la mantequilla se ablande fuera del frigorífico.
- Mezclar la mantequilla, el azúcar, el huevo, la yema y el azúcar vainillado hasta obtener una masa homogénea.
- Añadir la harina tamizada y la levadura y mezclar hasta formar una masa.
- Envolver la masa en film transparente y dejar en el frigorífico aproximadamente una hora.
Para el relleno:
- Pelar las manzanas, quitar el corazón y cortarlas en láminas.
- Colocar las manzanas en un bol grande y añadir pan rallado, ron, azúcar, azúcar vainillado, canela y ralladura de limón, mezclando bien. Si se desea, se pueden añadir piñones y pasas.
Montaje:
- Precalentar el horno a 180 °C y preparar una bandeja con papel de hornear.
- Extender la masa sobre una superficie enharinada y colocarla en la bandeja.
- Añadir el relleno de manzana y cerrar el strudel.
- Pincelar el strudel con el huevo batido y hornear 35 minutos a 180 °C.
- Una vez cocido, espolvorear con azúcar glas.