

La calabaza, reina del otoño, se presta a un sinfín de preparaciones: salteada en la sartén puede convertirse en el acompañamiento de primeros platos, al horno puede acompañar carnes, pero también puede transformarse en cremas o incluso en ingrediente para dulces como muffins y tartas.
Hoy la utilizamos en un plato salado típico de la tradición veneciana: la calabaza en saor. Nuestra Cesarina Monica, de Roncade, nos enseña esta receta y nos guía paso a paso en esta preparación en la que la dulzura natural de la calabaza se encuentra con el agridulce de las cebollas, las pasas y los piñones. Un plato que sabe a otoño, a hogar y a recuerdos familiares:
«Cuando éramos pequeños y, por descuido, nos golpeábamos la cabeza contra algo o alguien, los padres o los abuelos nos decían sonriendo: “¿Has hecho cucca?” Y si seguías fingiendo estar confundido, llegaba puntual la broma cariñosa: “¡Entonces eres realmente una succa barucca!” O peor aún, si no entendías nada: “Te sì proprio ’na succa… o meio, un succòt!” (eres realmente una calabaza, o mejor dicho, un calabacín grande).»
Así, entre bromas y expresiones populares, la calabaza siempre ha ocupado un lugar especial en la cultura popular: a menudo utilizada para burlarse de quien parece un poco distraído o con la cabeza en las nubes, en realidad es un ingrediente valioso, protagonista indiscutible de la cocina otoñal.
El Saor: una tradición marinera
El saor es un método típico de conservación del Véneto, transmitido por los marineros venecianos del siglo XIV para conservar el pescado – en particular las sardinas – durante los largos viajes en el mar. Los marineros freían las sardinas y luego las marinaban en una mezcla agridulce de cebollas. Este procedimiento prolongaba su conservación, garantizando la seguridad alimentaria en ausencia de refrigeración. Con el tiempo, y gracias a los viajes comerciales hacia Oriente, a la receta original se añadieron ingredientes como las pasas sultanas y los piñones, que aportan notas aromáticas al plato. A bordo de los barcos, la cebolla era un alimento fundamental: rica en vitaminas, también ayudaba a prevenir el escorbuto, una enfermedad extendida entre los marineros debido a la falta de vitamina C en su dieta.

Calabaza en saor a la veneciana
Un plato tradicional veneciano que une la dulzura de la calabaza con el agridulce de cebollas, pasas y piñones
Ingredientes
- 600 g de calabaza Barucca (típica del Véneto, o de otro tipo)
- 2 cebollas blancas
- ½ vaso de vinagre de vino blanco
- 30 g de piñones
- 40 g de pasas
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Nuez moscada al gusto
- Orégano al gusto
- Perejil al gusto
- 3 pizcas de azúcar
- Aceite de oliva virgen extra
Procedimiento
- Cortad la calabaza en rodajas no demasiado finas.
- Colocadlas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
- Salpimentad y añadid una pizca de nuez moscada.
- En un bol aparte, poned las cebollas cortadas en rodajas.
- Añadid el orégano, tres pizcas de azúcar y medio vaso de vinagre.
- Mezclad bien para integrar los ingredientes.
- En otro bol, poned las pasas en remojo en agua templada durante 5 minutos.
- Pasado el tiempo, escurridlas y añadidlas a las cebollas.
- Verted y distribuid la mezcla de cebollas y pasas sobre las rodajas de calabaza en la bandeja.
- Añadid los piñones y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
- Hornead a 200 °C durante unos 30 minutos.
- En los últimos minutos de cocción, activad la función grill para dorar la superficie.
- Sacad del horno y trasladad todo a una fuente de servir.
- Espolvoread con perejil picado y servid.