

Cuando pensamos en la albahaca en la cocina, lo primero que se nos viene a la mente es el clásico pesto a la genovesa. En esta clasificación imaginaria le siguen inmediatamente, en segundo y tercer lugar, la fresca ensalada Caprese – fiel compañera de muchos almuerzos de verano – y la salsa de tomate y albahaca, aliada indispensable cuando tenemos que condimentar un plato de pasta y disponemos de poco tiempo. Bromas aparte, la albahaca es una de esas hierbas aromáticas que puede ser protagonista o acompañante en nuestras preparaciones, aportando siempre su inconfundible nota de frescura.
Hoy os proponemos la receta que nos ha sugerido nuestra Cesarina Rita de Mirabella Eclano, donde la albahaca conquista el centro de la escena: ¡crespelle de albahaca con ricotta! Ligeras, sabrosas y rápidas de preparar, estas crespelle se convertirán en las reinas de vuestros almuerzos estivales. ¡Descubramos juntos cómo prepararlas!
Crespelle de albahaca con ricotta
Perfectas como entrante o primer plato ligero
Ingredientes
- Para las crespelle:
- 4 huevos
- 60 g de albahaca
- 250 g de harina 00
- 500 ml de leche
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Una pizca de sal
Para el relleno:- 500 g de ricotta
- 60 g de parmesano rallado
- Ralladura de la piel de dos limones
Para la bechamel:- 1 l de leche
- 100 g de mantequilla
- 100 g de harina 00
- Una pizca de sal fina
Procedimiento
- En un vaso para batidora de mano, triturad los huevos con la sal, luego añadid el aceite y las hojas de albahaca picadas hasta obtener una mezcla homogénea.
- A continuación, incorporad la harina y la leche poco a poco.
- Engrasad una sartén antiadherente con una nuez de mantequilla y, cuando esté caliente, verted el primer cucharón de masa.
- Cocinad unos minutos por cada lado y continuad con el resto de las crespelle hasta terminar la masa.
- Preparad el relleno mezclando la ricotta, el queso rallado, la ralladura de limón y ajustando de sal.
- Rellenad las crespelle con esta mezcla y plegadlas en forma de sobre.
- Distribuid la bechamel en el fondo de una fuente para horno, colocad las crespelle y cubrid con más bechamel y una generosa espolvoreada de queso rallado.
- Hornead a 180 °C durante 30 minutos.
- Sacad del horno y decorad con hojas frescas de albahaca.
Consejo: acompañad con un vino blanco Greco di Tufo.