

Cremoso, delicado e increíblemente aromático: el Risotto con pesto de calabacín y queso de cabra de nuestra Cesarina Roberta de Milán es una de esas recetas que, desde el primer bocado, transmite toda la frescura del verano y combina la simplicidad de la cocina casera con el toque elegante de quien sabe realzar cada ingrediente.
Perfecto para quienes buscan un primer plato ligero pero reconfortante, este risotto con pesto de calabacín y queso de cabra es una joya de temporada: fácil de preparar, listo en pocos pasos y capaz de ofrecer una complejidad aterciopelada al paladar. Los calabacines —dulces y ligeros— se unen a la cremosidad del queso de cabra, mientras que el pesto de albahaca, piñones y almendras añade un toque aromático irresistible.

Ya sea que busques una idea para una cena ligera entre amigos, un almuerzo rápido pero refinado, o simplemente un capricho veraniego para servir en la mesa, el Risotto con pesto de calabacín y queso de cabra es la elección perfecta: un plato genuino, fresco y de temporada, ideal para quienes aman la cocina italiana en su forma más auténtica y creativa.
Prepáralo una vez y se convertirá en un clásico en tu cocina.

Risotto con pesto de calabacín y queso de cabra
Un plato ligero que envuelve el paladar, donde el calabacín es el protagonista indiscutible
Ingredientes
- Para el caldo de verduras:
- 2 l de agua
- 3 zanahorias
- 2 cebollas
- 2 ramas de apio
- 2 tomates
- Sal gruesa
Para el risotto:- Arroz Carnaroli o Arborio 300/320 g
- Caldo de verduras 1,5 l
- Vino blanco seco
- Queso de cabra 70 g
- Calabacines 200 g
- Piñones 20 g
- Almendras 10 g
- Albahaca 25 g
- Ajo 1/2 diente
- Sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra al gusto
Procedimiento
Para el caldo de verduras:
- Lleva el agua a ebullición. Cuando hierva, añade la sal, reduce el fuego y agrega las verduras (puedes añadir también espinacas, pimientos o cualquier otra verdura que te guste, pero evita las patatas porque enturbian el agua).
- Cocina durante aproximadamente una hora.
- Al final, filtra el caldo (las verduras cocidas se pueden consumir como guarnición).
Para el risotto:
- Lava los calabacines y quita los extremos, luego rállalos con un rallador de agujeros grandes.
- Coloca los calabacines rallados en un colador con un poco de sal para que pierdan el exceso de líquido.
- En un procesador, pon las hojas de albahaca, las almendras, los piñones y el ajo pelado. Añade un chorrito de aceite y una pizca de sal, y mezcla hasta obtener una pasta homogénea.
- Cuando los calabacines hayan perdido su agua, incorpóralos al pesto con un poco más de aceite y vuelve a mezclar hasta obtener una mezcla fluida.
- En una cacerola, tuesta el arroz en seco. Una vez caliente, desglasa con vino blanco y deja evaporar.
- Agrega un poco de caldo caliente y cocina, añadiendo el resto del caldo gradualmente mientras el arroz lo absorbe.
- Al terminar la cocción (unos 20 minutos), mezcla el pesto de calabacín. Si es necesario, añade un cucharón de caldo para que el risotto tenga la clásica “ola”.
- Por último, incorpora el queso de cabra y ajusta de sal si hace falta.
- Sirve el risotto en platos y espolvorea con un poco de pimienta y algunas almendras tostadas.