

La Scacciata catanese es mucho más que una simple focaccia rellena: es un plato icónico de la tradición culinaria del este de Sicilia, en particular de la zona del Etna. Se trata de una tarta salada, ideal como plato único, que combina la textura rústica de la sémola de trigo duro con la riqueza del relleno.
Los orígenes de la Scacciata se remontan a la cocina campesina, donde se consideraba un plato sustancioso y “pobre”, perfecto para las fiestas. Los primeros testimonios históricos datan del siglo XVII, mientras que su consagración tuvo lugar en 1763, cuando el príncipe de Paternò, Giovanni Luigi Moncada, la eligió como plato principal para la cena de Nochebuena. Desde entonces, la Scacciata se ha convertido en protagonista de las celebraciones, aunque hoy se disfruta durante todo el año.
El nombre deriva del verbo “scacciare” o “schiacciare”, que alude a la masa, que es fermentada, fina, crujiente y encierra un relleno abundante que cuenta los sabores de la tierra siciliana.
Hoy la preparamos siguiendo la receta de nuestra Cesarina Maria Luisa de Catania.
“Esta es la versión de mi familia, con verduras, salchicha, aceitunas y queso local: ¡una verdadera delicia!”


Scacciata Catanese
La tarta salada típica de la tradición siciliana
Ingredientes
- Para la masa:
450 g de sémola de trigo duro remolida
35 g de manteca de cerdo (o 30 g de aceite de oliva virgen extra)
Una cucharadita de azúcar
250 ml de agua tibia
10 g de sal
Un sobre de levadura seca
Para el relleno:
Una coliflor
Aceitunas negras al gusto
250 g de salchicha
500 g de tuma (o queso primo sale)
Sal y pimienta al gusto
Cebolleta fresca al gusto
Procedimiento
Para la masa:
- En un bol o amasadora, añadir la harina, la levadura seca y la cucharadita de azúcar.
- Formar un hueco en el centro y verter el agua tibia.
- Comenzar a amasar. A mitad del amasado, añadir la manteca (o el aceite de oliva virgen extra) y por último la sal (la sal no debe entrar en contacto directo con la levadura al principio).
- Amasar enérgicamente durante al menos 10-15 minutos hasta obtener una masa lisa, elástica y no pegajosa.
- Colocar la masa en un bol untado con aceite, cubrir con film transparente y dejar fermentar en un lugar cálido (por ejemplo, en el horno apagado con la luz encendida) durante aproximadamente 2-3 horas, o hasta que haya duplicado su volumen.
Montaje y cocción:
- Retomar la masa fermentada y dividirla en dos porciones: una ligeramente más grande (para la base) y otra más pequeña (para la tapa).
- Extender la porción más grande con un rodillo en una lámina fina según el tamaño de su molde rectangular o redondo (yo utilizo un molde de 32 cm de diámetro).
- Colocarla en el molde engrasado dejando que los bordes sobresalgan.
- Distribuir el relleno en capas: una capa de tuma o pepato fresco en rodajas, la coliflor escaldada y condimentada, la salchicha cruda en trozos, las aceitunas negras y la cebolleta fresca, otra capa de tuma o pepato fresco. Por último, añadir un chorrito de aceite.
- Extender la otra porción de masa y utilizarla como tapa, sellando bien los bordes al doblar la masa de la base sobre la superior y presionando para cerrar.
- Pinchar la superficie con un tenedor y pincelar con un poco de aceite de oliva virgen extra.
- Hornear en horno precalentado a 230 °C durante unos 20 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada, luego bajar la temperatura y hornear otros 10 minutos.
- Sacar del horno y dejar templar la Scacciata durante al menos 10-15 minutos antes de cortarla en porciones y servirla.