

Panigacci fritos, tortitas de pan, gnocco frito, coccoli o donzelle son solo algunos de los muchos nombres que se utilizan para lo que se conoce como Sgabei.
Nuestra Cesarina Daniela de La Spezia ha compartido con nosotros la receta tradicional ligur de este aperitivo crujiente.

Sgabei
Un aperitivo crujiente para todos los gustos
Ingredientes
- 200 g de harina
- 10 g de levadura de cerveza
- 100 g de agua
- Sal al gusto
Procedimiento
- Vierta la harina en un recipiente con sal, luego en otro recipiente ponga el agua tibia y la levadura, mezcle bien la levadura y después vierta el agua y la levadura en el recipiente con la harina.
- Con las manos, mezcle los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y suave.
- Cubra la masa con film transparente y deje que repose.
- Después de aproximadamente dos horas, la masa estará lista y fermentada. Ahora transfiera la masa a una superficie de trabajo, espolvoree con harina para que no se pegue a las manos y extiéndala con un rodillo.
- Corte piezas rectangulares de aproximadamente 4 mm de grosor.
- Coloque las piezas cortadas en una sartén y fría con aceite vegetal.
- Después de tres o cuatro minutos, los Sgabei estarán listos para disfrutarse, ya sea con verduras a la parrilla o con quesos y embutidos.
¿Qué son los Sgabei?
Agua, harina, levadura de cerveza y una fermentación de apenas dos horas le dan a esta masa de pan una consistencia que, tras sumergirse en una olla de aceite de oliva caliente, se vuelve irresistiblemente esponjosa por dentro y crujiente por fuera, perfecta para disfrutar caliente, quizás acompañada de embutidos, quesos o simplemente con una pizca de sal.
Los Sgabei tienen sus raíces en la tradición campesina de la Lunigiana y del valle de Magra, tierras fronterizas entre Liguria y Toscana, donde aprovechar las sobras era una práctica común en las familias. Originalmente, era una manera ingeniosa de reutilizar la masa de pan sobrante, cortándola en tiras y friéndola para obtener un aperitivo sabroso y contundente.

Se dice que el nombre “sgabei” proviene del dialecto local, aunque la etimología exacta no está del todo clara. Lo que sí es seguro es que esta preparación ha atravesado tiempo y espacio, manteniendo intacta su sabor y simplicidad.
Hoy, este antipasto es un plato que ha ganado fama en ferias y restaurantes típicos de la Lunigiana y la Liguria oriental, donde estas tiras de masa se presentan tanto en versiones saladas, con embutidos y quesos locales como lardo de Colonnata, panceta, jamón toscano y pecorino, como en versiones más creativas, quizás con cremas de queso o incluso combinaciones dulces.