

En este espacio especial damos la bienvenida a las nuevas Cesarine y a los nuevos Cesarini que acaban de unirse a nuestra Comunidad. Cada mes descubriremos juntos quiénes son, de dónde vienen, cómo conocieron la Comunidad y qué historias y recetas especiales traen consigo. Es una oportunidad para celebrar juntos la belleza de la cocina italiana.
Hoy os presentamos a la Cesarina Sara, directamente desde Peschiera del Garda. Con gran entusiasmo, Sara respondió a las preguntas de nuestra entrevista, que podéis leer a continuación.


¿Cómo nació tu pasión por la cocina italiana?
Mi pasión por la cocina tiene sus raíces en la infancia. Empecé a cocinar desde muy pequeña, una actividad que compartía con mi padre y que para mí era un pasatiempo muy agradable.
Desde hace tiempo formo parte de asociaciones dedicadas a la sostenibilidad y la divulgación. Siempre he sido consciente del impacto ambiental de la carne y de los productos de origen animal, y por eso he intentado limitar su consumo. En 2022, después de ver Dominion, un documental sobre la producción de carne, tomé la decisión de eliminar por completo los productos de origen animal de mi dieta. Desde entonces comencé a reinventar recetas tradicionales, hasta convertir esta pasión en un verdadero trabajo.
¿Cómo conociste la comunidad de Cesarine?
Conocí esta Comunidad gracias al boca a boca. Supe de ella por mi suegra, que vive en Verona y es Cesarina. Al principio la ayudaba con las traducciones cuando recibía a extranjeros, pero en ese momento todavía no trabajaba en el sector: me ocupaba únicamente de la parte lingüística.
¿Qué es lo que más te gusta de formar parte de esta Comunidad?
Siempre me ha entusiasmado la idea de conocer personas de muchos países y con historias diferentes. Me atrae poder compartir mi tiempo con ellas y transmitir mi pasión por la cocina.
¿Cuál es tu receta del corazón? ¿Tiene un significado especial?
Mi receta del corazón es el tiramisú, que he reinventado en versión vegana. Le tengo mucho cariño porque fue el primer postre que aprendí a preparar de niña junto a mis padres. Siempre ha sido mi postre favorito. A partir de 2022 sentí la necesidad de reinventarlo en clave vegetal y estoy muy feliz de haber conseguido crear una versión sin queso y sin huevos, con un sabor excelente y muy similar al de la versión elaborada con ingredientes de origen animal.

Vegan is the new green: una elección consciente entre ética, salud y medio ambiente
El término «vegano» fue acuñado en 1944 por Donald Watson, fundador de la Vegan Society, con el objetivo de definir un estilo de vida respetuoso con toda forma de vida.
El veganismo propone un estilo de vida que excluye por completo todos los alimentos procedentes del reino animal. En los últimos años, la cocina vegana ha experimentado un crecimiento constante, convirtiéndose en una tendencia alimentaria cada vez más extendida y apreciada a nivel mundial. Este crecimiento no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una compleja combinación de factores que impulsa a un número cada vez mayor de personas a adoptar una alimentación libre de ingredientes de origen animal, es decir, sin carne, pescado, lácteos, huevos ni miel. Estas motivaciones suelen abarcar desde la salud hasta la ética y la sostenibilidad ambiental, y reflejan una mayor conciencia sobre las implicaciones de las propias elecciones alimentarias tanto a nivel individual como ambiental.
En comparación con la ganadería, la alimentación vegetal tiene un impacto ambiental considerablemente menor, ya que implica una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y un menor uso de agua y suelo. La elección de una dieta basada en plantas se percibe, por tanto, como una contribución concreta que cada persona puede hacer para reducir su huella ecológica, en favor de un sistema alimentario más sostenible y respetuoso con el planeta.
Adoptar una alimentación vegana significa, por tanto, abrazar una visión más sostenible, ética y consciente de nuestra relación con la comida y con el medio ambiente.
¿La buena noticia? Se puede hacer sin renunciar al sabor.


Tiramisú vegano: la tradición italiana en versión vegetal
El tiramisú, célebre postre italiano amado en todo el mundo y símbolo de convivencia, se presenta hoy en una versión innovadora: el tiramisú vegano.
¿Quién ha dicho que para disfrutar de un buen tiramisú sean imprescindibles los huevos y el mascarpone? Incluso uno de los postres más icónicos de la tradición italiana puede reinterpretarse en clave 100 % vegetal sin renunciar al sabor.
Esta versión vegana, aunque excluye cualquier ingrediente de origen animal, conserva toda la dulzura y la capacidad de conquistar el paladar que han hecho famoso al tiramisú.
Más que una simple receta, el tiramisú vegano representa un homenaje a la tradición culinaria italiana reinterpretada con creatividad y mirada hacia el futuro. Una confirmación de que la cocina vegana puede ser sorprendentemente creativa y sabrosa, perfecta para cualquier ocasión, desde cenas informales hasta meriendas dominicales.

Tiramisú vegano
El tiramisú vegano es una reinterpretación 100 % vegetal del clásico italiano, que combina tradición e innovación sin renunciar al sabor
Ingredientes
- Crema pastelera:
- 200 ml de leche vegetal (soja, avena, almendra…)
- 20 g de maicena (o harina 0)
- 30 g de azúcar
- Ralladura de 1/4 de limón pequeño (solo la parte amarilla)
- Una pizca de cúrcuma (para el color)
- 25 ml de Marsala
Crema “mascarpone” vegetal:- 250 ml de nata vegetal para montar (bien fría)
- 80 ml de aquafaba (opcional pero recomendable)
- 3 g de cremor tártaro
- 3 ml de jugo de limón
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla (o una punta si usas vaina/polvo)
- 40 g de azúcar glas
Para el montaje del tiramisú:- Galletas veganas secas (tipo savoiardi u otras)
- Café de moka (frío)
- Cacao amargo en polvo (para decorar)
Procedimiento
Para la crema pastelera:
- En un cazo, mezclar la leche vegetal, la maicena, el azúcar, la ralladura de limón y la cúrcuma.
- Llevar al fuego removiendo hasta que la crema espese y llegue a ebullición.
- Añadir el Marsala y cocinar un par de minutos para que se evapore el alcohol.
- Verter la crema en un bol, cubrir con film transparente al contacto y dejar enfriar.
Para la crema “mascarpone” vegetal:
- Montar la nata hasta que quede firme.
- (Opcional) En otro bol, montar la aquafaba fría; añadir el cremor tártaro y unas gotas de limón, luego continuar batiendo unos 10 minutos hasta que quede firme.
- Añadir a la nata montada la vainilla y el azúcar glas tamizado.
- Incorporar la aquafaba montada (si la preparaste) con movimientos delicados de abajo hacia arriba.
- Finalmente, añadir la crema sin huevo tamizada y mezclar con suavidad.
Para el montaje del tiramisú:
- Preparar el café y dejar enfriar.
- Mojar rápidamente las galletas en el café y colocarlas en el fondo de una fuente.
- Cubrir con una capa de crema.
- Alternar capas de galletas y crema hasta acabar con los ingredientes.
- Espolvorear la superficie con cacao amargo tamizado.
- Dejar reposar en la nevera al menos 4 horas (mejor toda la noche).