

Hay platos que parecen esculpidos en la memoria de un lugar, tan ligados a su identidad que se vuelven casi desconocidos al alejarse unos pocos kilómetros. Tomemos como ejemplo la trianata: ¿la habías oído nombrar? Probablemente no, a menos que seas de Surbo, un pequeño municipio de unos 15.000 habitantes en la provincia de Lecce. Es precisamente aquí, en el corazón más auténtico del Salento, donde esta receta antiquísima tiene sus raíces, nacida en una época en la que el pan se hacía en casa y se cocía en los hornos de piedra del pueblo.
Como muchas recetas de la tradición campesina, la trianata nace de la sencillez: ingredientes humildes, fáciles de encontrar, se transforman en una explosión de sabor capaz de conquistar incluso a los paladares más exigentes. ¿Pero qué es exactamente la trianata? Es un plato al horno abundante y aromático, con capas de patatas, cebollas, tomates y hierbas, enriquecido con crujientes cordones de masa de pan, llamados también “maccheroni”. No es casualidad que el nombre derive de “tria”, antigua palabra que indica la pasta fresca casera.
¿Te han entrado ganas de probarla? Si no puedes viajar a Surbo para comprarla en alguno de los pocos hornos que aún la preparan, ni tienes un amigo de allí dispuesto a cocinarla para ti, solo te queda ponerte el delantal y hacerlo tú mismo. Sigue la receta de nuestra Cesarina Loreta (de Surbo, por supuesto) y prepárate para ensuciarte las manos. Pero tenlo en cuenta: la trianata no es un plato improvisado. Requiere tiempo, dedicación y mucho amor. El resultado final compensará con creces cada minuto en la cocina.

Y como todos los grandes platos tradicionales, la trianata se disfruta mejor en compañía, alrededor de una mesa con las personas que quieres. Porque la trianata es ante todo un gesto de amor, un ritual compartido que une y reconforta.
«Cuando se hacía la trianata, las familias se reunían y siempre era una fiesta en casa de los abuelos. Para mí, la trianata es una institución, el símbolo de mi pueblo».

Trianata
El plato típico de Surbo (Apulia) que transforma ingredientes simples en una explosión de sabor
Ingredientes
- Medio kilo de maccheroni
- 8/9 patatas medianas
- Un manojo de perejil
- 7/8 tomates cherry rojos
- Una cebolla mediana
- 5/6 hojas de laurel
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Queso parmesano al gusto
- Agua al gusto
- Aceite de oliva virgen extra al gusto
Para los maccheroni (para 8 personas):- 500 g de sémola de trigo duro
- 250 g de agua (a temperatura ambiente)
- Una pizca de sal
- Una pizca de levadura (también seca)
Procedimiento
Para los maccheroni:
- Con la harina, forma un montón y haz un hueco en el centro, vierte el agua poco a poco y empieza a amasar.
- Sigue amasando hasta incorporar toda el agua, la sal y la levadura (disuelta previamente en agua): debe quedar una masa lisa y homogénea.
- Deja reposar la masa 15 minutos, luego empieza a formar los maccheroni, es decir, cordones de masa tan largos como la bandeja de horno.
Para la trianata:
- Prepara una bandeja y úntala con aceite, coloca una primera capa de tomates y patatas en rodajas no demasiado finas, añade perejil picado, cebolla picada, hojas de laurel enteras, parmesano y pimienta. Rocía con aceite.
- Coloca los maccheroni uno junto a otro (a lo largo o a lo ancho, como prefieras). Deben quedar bastante juntos.
- Repite el proceso y termina con una capa de maccheroni colocados perpendicularmente a la anterior.
- Espolvorea abundante parmesano.
- Por último, vierte agua con sal hasta cubrir la bandeja por encima de los maccheroni.
- Hornea a 200°C con ventilador durante algo más de una hora (la parte superior debe quedar crujiente).
- Deja templar un poco y… ¡buen provecho!