

Cuando los días empiezan a acortarse, el aire se vuelve más frío, la niebla comienza a bajar y el frío empieza a llamar a nuestras puertas, no hay nada más reconfortante que llevar a la mesa un plato caliente, preparado con ingredientes sencillos pero lleno de sabor.
Ciciri e Tria es precisamente eso: un plato rústico y reconfortante perfecto para los fríos días de otoño e invierno. Ya en la época romana se hablaba de sopa de garbanzos, pero es en el Salento donde nace Ciciri e Tria, una versión revisada de esta sopa preparada con pasta fresca hecha en casa. De hecho, “ciciri” significa garbanzos y “tria” es la pasta fresca casera.
Se trata de un primer plato preparado con ingredientes simples y fáciles de encontrar, como es habitual en los platos de origen humilde: la pasta se prepara únicamente con agua y harina de trigo duro, sin huevos.
Lo que hace único a este plato es la forma en que se cocina la pasta: una parte se hierve en agua y otra se fríe en aceite. La unión de estas dos texturas, suave y crujiente, crea un plato con un contraste irresistible y original.

Es nuestra Cesarina Luigina, de Sava, una localidad del interior del Salento, quien nos presenta esta receta que le trae muchos recuerdos de infancia:
«Recuerdo que cuando era niña, en casa, me subía a un taburete para ayudar a estirar la masa. Luego, cuando la pasta estaba cocida, siempre robaba algún trocito de pasta frita, la crujiente que se pone encima del plato ya listo».
Y para quienes aman los sabores intensos, Luigina recomienda añadir al plato un chorrito de aceite picante, que realzará el sabor de los Ciciri e Tria.

Ciciri e Tria
Con su combinación de pasta hervida y frita, este plato ofrece un contraste de texturas irresistible y delicioso
Ingredientes
- 200 g de harina de trigo duro
- 95 g de garbanzos secos
- Aromáticos (apio, cebolla, uva, laurel, tomate)
- Aceite de oliva virgen extra al gusto
- Pimienta al gusto
- Agua al gusto
Procedimiento
Preparación de los garbanzos:
- Pon los garbanzos secos en remojo en agua templada con una cucharada de sal gruesa durante al menos 12 horas.
- Una vez terminado el remojo, vierte los garbanzos en una olla y añade agua hasta cubrirlos unos dos dedos.
- Añade los aromáticos: apio, cebolla, uva, laurel y un tomate.
- Cocina los garbanzos lentamente hasta que estén tiernos. Ajusta de sal. Evita removerlos para que no se deshagan.
- Cuando estén cocidos, escúrrelos.
Preparación de la pasta:
- Haz un volcán con la harina de trigo duro y añade el agua, luego amasa hasta obtener una masa homogénea.
- Estira la masa con un rodillo.
- Con una rueda dentada corta la masa en pequeñas lasañitas de unos tres centímetros de largo y dos de ancho.
- En un cazo calienta el aceite a temperatura para freír.
- Fríe una parte de las lasañitas en el aceite caliente hasta que estén doradas.
- En otra olla lleva agua a ebullición y cuece la otra parte de las lasañitas.
Montaje:
- En una olla calienta un poco de aceite y deja que se ablande un poco de cebolla.
- Luego retira la cebolla y añade el aceite a los garbanzos.
- Después añade la pasta hervida.
- Reparte en los platos y añade un poco de pasta frita en cada ración.