

Hoy, junto a nuestra Cesarina Filomena de Montescaglioso, descubrimos cómo preparar uno de esos platos que cuentan la cocina tradicional de antaño con pocos ingredientes pero gran personalidad: puré de habas con achicoria silvestre.
Se trata de una preparación muy sencilla, nacida del saber campesino, capaz de transformar pocos ingredientes en un plato completo y sabroso. Antiguamente, los campesinos que trabajaban la tierra conocían muy bien lo que crecía de forma espontánea en los campos y nunca regresaban a casa sin haber recogido algo para poner en la mesa. De este conocimiento de la naturaleza nacían platos esenciales, elaborados con ingredientes genuinos que podían alimentar a toda la familia con lo que la tierra ofrecía, exactamente como esta receta.
El puré de habas con achicoria silvestre es un plato único y nutritivo. Su textura suave y su aroma intenso lo hacen ideal para quienes aman la cocina rural.
En esta preparación, el sabor casi dulce de las habas peladas, cocidas lentamente hasta convertirse en una crema lisa y aterciopelada, se mezcla con el carácter decidido y ligeramente amargo de la achicoria silvestre. Para completar el conjunto, un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo armoniza los sabores y resalta cada matiz, creando un encuentro de sabores particular y, al mismo tiempo, sorprendente.
Llevar este plato a la mesa significa redescubrir el valor de la calidad de los ingredientes y dar espacio a la tradición, que siempre sorprende por su creatividad en la combinación de alimentos.

Puré de habas con achicoria silvestre
Un plato único y nutritivo con textura suave, ideal para quienes aman la cocina de antaño
Ingredientes
- 500 g de achicoria silvestre
400 g de habas secas peladas
50 ml de aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo
Una pizca de sal
Procedimiento
- Limpie y prepare la achicoria silvestre.
- Hiérvala en abundante agua salada.
- En otra olla, ponga las habas secas en agua fría.
- Cocine las habas a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernas.
- Salar al final de la cocción.
- Páselas todavía calientes por un pasapurés hasta obtener un puré.
- Coloque la achicoria previamente escurrida sobre el puré.
- Termine con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un diente de ajo.
- Si prefiere algo más sabroso, derrita una rebanada de caciocavallo sobre el plato.
El consejo de Cesarina Filomena
Acompañe este plato con un pimiento crusco colorido y crujiente para un resultado irresistible.