Falta poco para el 1 de abril, el día internacional de las bromas… así que ¡cuidado con no caer en el pez de abril! ¿Pero por qué se llama así? Una leyenda remonta el origen de esta tradición a la época de Cleopatra, quien habría gastado una broma a Marco Antonio con un pez falso.
En Italia, el pez es símbolo de ingenuidad y abundancia, de ahí su asociación con esta jornada.
Ya que estamos hablando de pescado, ¿por qué no rescatar un plato poco conocido pero que representa una combinación perfecta entre la frescura del mar y la delicadeza de la pasta hecha a mano?
Aquí están entonces los raviolis de pescado, una receta tradicional de Lucca que une la tradición toscana con los sabores del mar, creando un plato refinado y delicioso. Prepararlos puede parecer exigente, pero con la guía adecuada será una experiencia gratificante. Ahora, gracias a la receta de nuestra Cesarina Monica, de Lucca, descubramos juntos cómo prepararlos.

Raviolis de pescado
La combinación perfecta entre los sabores del mar y la pasta casera
Ingredientes
- 500 g de harina
- 3 huevos
- 1 dorada
- 1 gallineta
- Sal, agua, ajo, hierbas, cebollino, pimienta al gusto
Procedimiento
- Tamizad la harina en un bol, añadid los huevos enteros, una pizca de sal y comenzad a amasar con un tenedor.
- Trasladad la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada y continuad amasando con las manos. Si es necesario, añadid un poco de agua poco a poco, hasta obtener una masa lisa y homogénea, pero no pegajosa.
- Formad una bola y dejadla reposar durante 30 minutos, cubierta con un paño de algodón.
- Lavad y limpiad el pescado, eliminando las espinas exteriores. En una cazuela amplia, calentad un chorrito de aceite de oliva virgen extra y aromatizadlo con el ajo junto con el cebollino limpio y cortado por la mitad.
- Colocad los dos pescados en la cazuela y doradlos a fuego vivo durante unos minutos, dándoles la vuelta con cuidado un par de veces.
- Regad con medio vaso de vino blanco de buena calidad, tapad y dejad cocer durante unos veinte minutos. Apagad el fuego y dejad enfriar.
- Ahora comienza la parte más delicada: con paciencia, retirad la piel del pescado, todas las espinas visibles, el ajo y el cebollino.
- Conservad el jugo de la cocción. Pasad la carne a un bol y desmenuzadla cuidadosamente con las manos para localizar y eliminar incluso las espinas más pequeñas. Añadid el jugo y mezclad bien.
- Estirad la pasta en tiras del tamaño del molde, espolvoreándola con sémola o harina. Cortad cuadrados de unos dos centímetros de lado y rellenadlos con una pequeña cantidad de relleno de pescado.
- Humedeced ligeramente los bordes con agua, plegadlos para formar un triángulo y selladlos presionando suavemente los bordes. Unid luego dos puntas opuestas del triángulo, formando así un anillo. Repetid el procedimiento hasta terminar el relleno.
- Dejad reposar los raviolis y luego cocedlos en agua hirviendo con sal durante un par de minutos. Podéis aliñarlos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo y una pizca de pimienta, o con una crema de tomatitos y tomate triturado, completando con una pizca de pistacho directamente en el plato.