

El verano está a punto de despedirse, pero en las cocinas italianas el sol sigue brillando gracias a frutas y verduras que se convierten en protagonistas de mermeladas y conservas. Pequeños tesoros de dulzura que nos acompañarán en los meses fríos, regalándonos los sabores y el calor del verano incluso en los días más grises.
No hay nada más gratificante que abrir la despensa y encontrar tarros llenos de melocotones, moras, tomates, higos… listos para devolver a la mesa los aromas del verano. Y precisamente los higos son los protagonistas de la receta que hoy nos propone nuestra Cesarina Francesca de Civitavecchia: una deliciosa mermelada de higos. No es una versión clásica, porque esta preparación tiene algo especial: a la dulzura de la fruta se suman la frescura cítrica del limón y el aroma balsámico del romero, una combinación que la hace única y exquisita.
«Cada familia tiene sus conservas de verano: hay quien prepara salsa de tomate y quien hace berenjenas en aceite. En mi casa se prepara mermelada de higos, protagonista de un verdadero ritual de fin de verano. Un día mi abuela dejó caer por accidente una ramita de romero en la olla junto con los higos y el limón. El resultado nos sorprendió: el romero aportaba una nota aromática especial, ligeramente intensa. En mi familia, esta mermelada da la bienvenida al otoño con el perfume del verano y transforma una simple rebanada de pan en un momento de celebración».

Como ocurre en todas las recetas con pocos ingredientes, la calidad de la materia prima marca la diferencia. Los mejores higos son la clave para una mermelada perfecta. Existen varias variedades: verdes, morados y negros. Además, se recolectan en dos momentos del año: los grandes “brevas”, entre mayo y junio, y los llamados “higos” más pequeños pero más sabrosos, entre agosto y septiembre.
La conservación es tan importante como la fruta misma: los tarros deben estar cuidadosamente esterilizados y cerrados herméticamente para garantizar un almacenamiento adecuado. Para más detalles, puede consultar las guías oficiales de seguridad alimentaria de su Instituto Nacional de Salud.
Cómo usar la mermelada de higos
Los higos, recolectados entre agosto y septiembre, son muy dulces y perfectos para convertirlos en mermelada. Unas cucharadas bastan para rellenar una tarta, acompañar una tostada o dar un toque gourmet a una tabla de quesos para el aperitivo: pruébala con un queso azul como el Roquefort y descubre un contraste sorprendente.
¿Mermelada o conserva? Aclaramos términos
La diferencia está sobre todo en el tipo de fruta y en la proporción entre fruta y azúcar:
- Mermelada: se usa tradicionalmente para cítricos y debe contener al menos un 20 % de fruta.
- Confitura: elaborada con otras frutas, debe tener al menos un 35 % de fruta (45 % en la versión extra). Su textura es más suave y cremosa.
- Conserva: término genérico que indica cualquier alimento conservado, incluidas mermeladas y confituras.

Mermelada de higos con limón y romero
Una mermelada refinada que une la dulzura de los higos con la frescura del limón y el aroma del romero
Ingredientes
- Cantidades para unos 4 tarros de 250 g
1 kg de higos maduros pero firmes- 350 g de azúcar moreno claro (o 300 g si los higos son muy dulces)
- 2 limones sin tratar (zumo y ralladura)
- 1 ramita de romero fresco
Procedimiento
- Lava los higos, sécalos y córtalos en cuartos.
- Colócalos en un bol grande con el azúcar, el zumo y la ralladura de los limones. Cubre y deja reposar en el frigorífico al menos 4 horas, mejor toda la noche.
- Pasa todo a una olla de fondo grueso y añade el romero (entero si prefieres un aroma suave; picado si lo quieres más intenso).
- Lleva a ebullición, baja el fuego y deja cocer a fuego lento 35–40 minutos, removiendo a menudo. Para comprobar el punto, haz la prueba del plato frío: si la gota resbala lentamente, está lista. Si prefieres una textura más fina, tritura brevemente con la batidora de mano.
- Vierte la mermelada caliente en tarros esterilizados, ciérralos bien y colócalos boca abajo unos minutos. Como alternativa, esteriliza los tarros llenos en agua hirviendo durante 20 minutos.
Los consejos de Cesarina Francesca:
- Usa poco romero: debe ser solo un “susurro”.
- Sirve la mermelada de higos con pecorino curado o gorgonzola: ¡la combinación es espectacular!