

Ha llegado diciembre y con él la magia de la Navidad, la época del año en que la familia se reúne y pasa tiempo juntos, incluso en la mesa.
Para calentar el ambiente y acompañarte en un viaje lleno del espíritu navideño, hemos pensado en una serie de cuatro recetas navideñas deliciosas. La semana pasada compartimos contigo la receta del asado en costra, hoy, para concluir este menú, te presentamos la receta del pandoro de nuestra Cesarina Alessandra de Treviso (si en cambio eres del “equipo panettone”, puedes encontrar la receta para prepararlo aquí). Finalmente, hablaremos de la historia del calendario de Adviento, una tradición que cada año nos sorprende con sus variantes.
Aquí están las recetas que componen nuestro Menú de Navidad 2024:

Pandoro
El postre suave y delicioso de la tradición navideña de Verona
Ingredientes
- Primer amasado:
- 400 g de harina 0 para panettone W380/400
- 150 g de Licoli refrescado dos veces en el mismo día
- 150 g de agua
- 100 g de yemas
- 125 g de azúcar
- 150 g de mantequilla centrifugada
Segundo amasado:- Todo el primer amasado fermentado hasta cuadruplicar su volumen
- 100 g de harina para panettone
- 100 g de yemas
- 50 g de huevos enteros
- 75 g de azúcar glas
- 150 g de mantequilla
- 9 g de sal
- 25 g de miel
- 25 g de manteca de cacao
- 50 g de pasta de naranja
- 1 vaina de vainilla bourbon
Procedimiento
- Coloca los ingredientes del primer amasado, excepto la mantequilla, en la amasadora (o amasa a mano) y mezcla hasta obtener una masa lisa y homogénea.
- Añade la mantequilla blanda en dos partes, dejando que se absorba bien antes de añadir la siguiente.
- Deja fermentar a 27/28 grados hasta que cuadruplique su volumen, de 8 a 12 horas según la fuerza de tu levadura.
- Prepara por la noche la emulsión con el azúcar, la mantequilla, la miel, la manteca de cacao, la pasta de naranja y la vainilla indicados para el primer amasado.
- Conserva a temperatura ambiente.
- Para el segundo amasado, une el primer amasado fermentado con la harina y amasa bien.
- Añade la sal, los huevos y las yemas en dos veces, amasando bien cada vez.
Incorpora la emulsión en tres veces, dejando que la masa vuelva a estar homogénea y lisa antes de añadir la siguiente porción. - Deja reposar la masa a 28 grados durante una hora, luego divídela en dos partes de aproximadamente 800 g, dóblala sobre sí misma y deja reposar media hora. Repite el plegado para darle fuerza a la masa y colócala en moldes bien engrasados con la unión hacia arriba.
- Deja levar a 26° hasta que alcance el borde del molde.
- Hornea a 170° durante 45–50 minutos o hasta 96–97° en el centro.
- Deja enfriar 2 horas en el molde, luego dales la vuelta y deja secar 6 horas, después colócalos en bolsas rociando primero alcohol alimentario en el interior.
Los orígenes del calendario de Adviento
El calendario de Adviento nació en Alemania en el siglo XIX como tradición cristiana vinculada al período de preparación para la Navidad. Inicialmente, era un ritual doméstico: las familias marcaban los días hasta la Navidad encendiendo velas o haciendo marcas en la pared. Estos gestos servían para marcar el tiempo
La invención del calendario moderno
La transformación del calendario de Adviento en un objeto concreto se debe a Gerhard Lang, un editor alemán de Maulbronn. En 1908, Lang comercializó el primer calendario impreso, inspirado en una costumbre de su infancia: su madre le daba cada día un dulce mientras esperaba la Navidad. El calendario de Lang contenía imágenes religiosas detrás de las ventanitas y, posteriormente, se introdujo la posibilidad de incluir pequeños regalos o poemas.
La evolución a lo largo de los siglos
Con el paso del tiempo, el calendario de Adviento ha sufrido varias modificaciones. En los años 20 en Alemania, se difundieron calendarios con ventanitas que ocultaban dulces, un elemento que pronto se volvió característico. El diseño evolucionó aún más, incluyendo motivos navideños, mensajes bíblicos y regalos.
Hoy, la tradición está presente en todo el mundo, con versiones que van desde calendarios artesanales hasta comerciales de grandes marcas.
El calendario de Adviento se ha convertido en una parte importante de las celebraciones navideñas, no solo para los niños.