Las patatas, el arroz y las mejillones componen una de las recetas clásicas de la cocina de Bari, la famosa «tiella». Sin embargo, definirla como una receta única sería una tarea difícil, ya que cada habitante de Bari tiene su propia versión y, por supuesto, ¡la mía es la mejor! Compartiré contigo todos los secretos para preparar esta delicia y la degustaremos juntos, acompañada de un entrante y, como postre, los tradicionales «sporcamuss» (hojaldres rellenos de crema pastelera). Todo ello acompañado de vino local y limoncello. Será una auténtica experiencia culinaria, enriquecida por las diferentes interpretaciones de la tiella y completada con delicias locales. ¡Estoy deseando compartir este momento contigo!
82,00 € por huésped
(41,00 € por niño)
Total: 82,00 €
41,00 € por niño
Opiniones
- Anna was amazing. She was so patient and kind. She taught us so well that I came home and made some pasta from memory. I can’t recommend her enough. She is amazing.
- We had a great cooking experience with Anna and her friend making 3 types of pasta and Tiramisu.They were both very welcoming and excellent teachers.This was followed by a 3 course meal including our homemade Tiramisu and delicious chocolate liquor in Anna's living room. This was a highlight of our trip to Italy and we would highly recommend Anna
- We had a lovely time with Anna. She was a very gracious host and a wonderful cook. We learned the art of pasta making and had a delicious lunch! Thank you Anna for sharing your home and talents!
- Anna was welcoming, engaging, and easy to follow. She demonstrated everything and gave clear feedback. Great experience!
- Anna was fantastic! We had a great evening learning and eating and enjoying the company!
Robin B - mayo 2025
Judy and Cathy - mayo 2025
Tracey & Carlo - febrero 2025
Megan - junio 2024
Brian & Kari Andonov - junio 2024
82,00 € por huésped
(41,00 € por niño)
Total: 82,00 €
82,00 € por huésped
Dónde
Anna
Cesarina desde 2018Ciudad: Bari (BA) Idiomas: Italiano y InglésNuestra Cesarina recibe a sus invitados en un gran salón y, en los días de primavera y verano, en la terraza con vistas a la ciudad. Su casa siempre está abierta para acoger y cuidar a sus invitados.
Su pasión por la cocina y la enogastronomía nació de la curiosidad. «Conocer los productos, probar todo lo bueno que ofrecen nuestros huertos y puertos, hablar con los productores y comprender el trabajo que hay detrás, ponerme en juego personalmente en la elaboración de platos típicos de nuestra cultura culinaria, me ha ayudado a refinar mi gusto». Una afición que con el tiempo se ha convertido en un compromiso constante, que lleva a cabo con seriedad y profesionalidad, aunque solo sea por puro placer personal. En su mesa se sirven platos de la cocina tradicional, con una cuidada selección de productos de temporada de la zona, sin renunciar a algunas revisiones en clave moderna.