Antonella vive en el centro de Palermo, junto a su marido y sus seis maravillosos hijos. Le encanta mimar a su familia con su fantástica cocina siciliana, experimentando con nuevos colores y sabores, pero sin dejar de ser fiel a las antiguas tradiciones gastronómicas de la isla. La cocina de nuestra Cesarina refleja su profundo respeto por la rica identidad local, debida en gran parte a las numerosas dominaciones sufridas a lo largo de los siglos. De hecho, la posición geográfica de Sicilia, que la sitúa a medio camino entre el mundo occidental y el oriental, la ha convertido en escenario de la hegemonía griega, romana, árabe y normanda, y le ha forjado una profunda identidad multicultural. ¿Qué mejor lugar, entonces, para saborear el gusto absolutamente mágico de esta tierra, que sentarse a la mesa de Antonella, donde las antiguas tradiciones reviven gracias a las recetas familiares?